Rentabilidad neta
Rentabilidad de una nave una vez descontados los gastos e impuestos asociados (IBI, seguros, mantenimiento, gestión). Es la cifra que de verdad mide el retorno real.
La rentabilidad neta parte de la bruta y resta los gastos reales de tener el activo: IBI, seguros, mantenimiento, comunidad y gestión, además de los impuestos que correspondan.
Es la cifra honesta para comparar inversiones. Una nave con buena rentabilidad bruta puede quedarse en mediocre si arrastra muchos gastos.